SANTO DOMINGO.– El pleno de la Suprema Corte de Justicia decidirá este jueves si la jueza Isis Muñiz continuará o será apartada del conocimiento de la medida de coerción contra el procurador fiscal Aurelio Valdez Alcántara, imputado por presunto soborno.
La magistrada fue recusada por la defensa, que alega que participó en un elemento clave de prueba, específicamente en la entrega controlada del dinero, lo que —según sostienen— compromete su imparcialidad.
El caso fue remitido a la alta corte, que designó al juez Francisco Jerez Mena para analizar el expediente y presentar una recomendación ante el pleno.
De acuerdo con el Ministerio Público, Valdez Alcántara habría solicitado 10 mil dólares a un testigo a cambio de influir en un proceso vinculado a un presunto caso de corrupción en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa).
El expediente señala que el imputado habría ejercido presión directa sobre el testigo, además de plantear otras exigencias como dinero adicional, un reloj de lujo y un vehículo, a cambio de alterar el curso del proceso.
El órgano acusador solicitó un año de prisión preventiva como medida de coerción mientras continúan las investigaciones.










