La República Democrática del Congo (RDC) confirmó este viernes que el brote de ébola que afecta al este del país ya acumula 4,053 casos confirmados y 1,850 fallecidos, según el más reciente boletín oficial del Gobierno con datos actualizados hasta el 5 de agosto.
Las autoridades informaron que la enfermedad mantiene una tasa de letalidad del 45,7 %, mientras que 694 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento y 793 personas se han recuperado. Además, el sistema de vigilancia mantiene un 77,7 % de rastreo de contactos para intentar contener la propagación del virus.
El brote, declarado oficialmente el pasado 15 de mayo, se ha extendido a cinco provincias del país: Ituri, considerada el epicentro de la epidemia, además de Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo.
El Ministerio de Comunicación señaló que las labores de vigilancia continúan activas y precisó que, en las últimas 24 horas, fueron investigadas 1,158 alertas, al tiempo que se fortalecen las capacidades de respuesta en las zonas afectadas.
El pasado 31 de julio, esta epidemia se convirtió en el segundo brote de ébola con más contagios registrado a nivel mundial y en el más grande de la historia de la República Democrática del Congo, al superar el brote ocurrido entre 2018 y 2020, que dejó 3,481 casos y 2,299 muertes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que esta es la decimoséptima epidemia de ébola registrada en el país y la que ha mostrado el crecimiento más acelerado desde que fue declarada oficialmente.
De acuerdo con el organismo, el virus habría comenzado a circular en la provincia de Ituri cerca de dos meses antes del anuncio oficial del brote. Sin embargo, una investigación publicada por la revista Science plantea que los primeros contagios podrían haberse producido desde enero.
Pese a la magnitud del brote, todavía se encuentra por debajo de la epidemia registrada en África Occidental entre 2014 y 2016, considerada la más grave de la historia, con alrededor de 28,000 contagios y 11,000 fallecidos.
La enfermedad también alcanzó a Uganda, que el pasado 28 de julio fue declarada libre de ébola tras confirmar 20 casos, de los cuales 15 fueron importados desde la RDC y dos terminaron en fallecimientos.
La actual epidemia corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de mortalidad oscila entre el 30 % y el 50 %. Según la OMS, no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta variante, por lo que mantiene un riesgo alto de propagación en África subsahariana, aunque considera bajo el riesgo a nivel mundial.
El virus del ébola se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.









