El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) inició la semana con un fuerte repunte del 7,13 %, alcanzando los 103,48 dólares por barril, en medio de crecientes tensiones geopolíticas tras el anuncio de Estados Unidos de un posible bloqueo en el Estrecho de Ormuz, una vía clave por donde transita cerca del 20 % del suministro mundial de crudo.
A las 9:00 de la mañana (13:00 GMT), los contratos de futuros del WTI registraban un alza de 6,89 dólares respecto al cierre anterior, reflejando la reacción inmediata de los mercados ante el temor de interrupciones en el flujo energético global.
Escalada de tensión impacta el mercado
El anuncio se produce en un contexto de creciente fricción entre Estados Unidos e Irán, luego del fracaso de las negociaciones de paz durante el fin de semana. La posibilidad de un bloqueo a puertos iraníes por parte de la Marina estadounidense ha encendido las alarmas en los mercados internacionales.
Este tipo de escenarios históricamente ha provocado alzas abruptas en los precios del crudo, debido al riesgo de interrupciones en una de las regiones más sensibles para el suministro energético mundial.
Amenazas militares elevan la volatilidad
De acuerdo con reportes del The Wall Street Journal, el presidente Donald Trump evalúa la posibilidad de ejecutar ataques limitados contra Irán como medida de presión, lo que ha incrementado aún más la incertidumbre en los mercados.
Aunque desde la Casa Blanca se mantiene abierta la puerta a una solución diplomática, el riesgo de una escalada militar continúa latente.
Cabe destacar que el pasado viernes el petróleo registró una caída del 13 %, su mayor desplome semanal desde 2020, evidenciando la alta sensibilidad del mercado ante factores geopolíticos.
El repunte actual confirma que las tensiones en Medio Oriente siguen siendo uno de los principales detonantes del comportamiento del crudo, en un entorno donde cualquier alteración en el suministro puede generar impactos inmediatos a nivel global.










