La iniciativa forma parte de los esfuerzos de la administración del presidente Donald Trump para agilizar el procesamiento de casos en un sistema que acumula alrededor de 3.5 millones de expedientes pendientes.
Preocupación por el debido proceso
La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) advirtió que estas audiencias masivas podrían afectar las garantías procesales de los inmigrantes.
Según expertos, mientras tradicionalmente se citaban entre 20 y 30 personas por audiencia, ahora algunos tribunales están convocando a más de cien personas simultáneamente en ciudades como Los Ángeles, Chicago, Dallas, Indianápolis y Boston.
Organizaciones legales alertan que la rapidez con que se programan estas comparecencias podría provocar que algunos inmigrantes no reciban la notificación a tiempo, quedando expuestos a órdenes de deportación en ausencia.
Aumentan críticas a la política migratoria
Abogados especializados también sostienen que este formato dificulta que los inmigrantes comprendan adecuadamente sus derechos, especialmente aquellos que carecen de representación legal o requieren intérpretes.
Además, señalan que muchos tribunales no cuentan con la infraestructura necesaria para manejar audiencias de esa magnitud.
Parte del plan de deportaciones masivas
La medida surge en medio de la política migratoria impulsada por Trump, orientada a incrementar las deportaciones y reducir el atraso en los tribunales de inmigración.
Expertos consultados por organizaciones migratorias consideran que las “mega audiencias” buscan acelerar los procesos de expulsión, aunque advierten que podrían generar cuestionamientos sobre el respeto al debido proceso y las garantías legales de los migrantes.










