SANTO DOMINGO.– La Junta Central Electoral (JCE) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) avanzan en una iniciativa regional orientada a fortalecer la capacidad de los organismos electorales para responder ante escenarios políticos complejos y situaciones de conflictividad que puedan afectar los procesos democráticos.
Como parte de esos esfuerzos, el presidente de la JCE, Román Jáquez Liranzo, sostuvo un encuentro de trabajo con representantes de la OEA para abordar los avances del proyecto denominado “Fortalecimiento de la Resiliencia de los Organismos Electorales en Contextos Políticos Complejos”.
En la reunión participaron Francisco Diez, consultor internacional de la iniciativa, y Cristóbal Fernández, jefe de la Sección de Cooperación Técnica Electoral del Departamento de Cooperación y Observación Electoral de la OEA.
Según informó la JCE, el proyecto busca reforzar las capacidades institucionales de los organismos electorales de América Latina y el Caribe en áreas vinculadas a la prevención, manejo y resolución de conflictos que puedan surgir durante procesos electorales o en períodos de alta tensión política.
La iniciativa también contempla el diseño de una caja de herramientas especializada que incluirá metodologías, estrategias, protocolos y recursos prácticos para ayudar a las autoridades electorales a enfrentar situaciones complejas, fortalecer la estabilidad institucional y proteger la confianza ciudadana en los sistemas democráticos.
Las autoridades resaltaron la importancia de desarrollar mecanismos que permitan anticipar riesgos, mejorar la gestión de crisis y fortalecer la resiliencia de las instituciones encargadas de organizar y supervisar elecciones en la región.
Durante el encuentro estuvieron presentes además la consultora jurídica de la JCE, Nikauris Báez; el director de Relaciones Internacionales, Jorge Suncar, y el asistente especial técnico jurídico de la Presidencia de la JCE, Malaquías Contreras.
La colaboración forma parte de los esfuerzos de cooperación internacional impulsados por la OEA para fortalecer los sistemas electorales del continente y promover procesos democráticos más sólidos, transparentes y preparados ante escenarios de incertidumbre política.










