De acuerdo con los datos preliminares, la población del país pasó de 126,14 millones de personas en 2020 a 123,04 millones en 2025, una disminución equivalente al 2,46 %.
La cifra refleja el acelerado envejecimiento demográfico y la persistente baja natalidad que enfrenta la tercera economía más grande del mundo, una problemática que las autoridades consideran uno de los mayores desafíos nacionales.
Crisis demográfica se acelera
La reducción poblacional supera ampliamente la registrada en censos anteriores. Entre 2015 y 2020, Japón había reportado una caída de apenas 0,75 %, lo que evidencia el agravamiento de la crisis demográfica en los últimos años.
El portavoz gubernamental Minoru Kihara admitió que la despoblación continúa avanzando y alertó sobre el impacto que esto genera en el mercado laboral, el sistema de pensiones y el desarrollo económico del país.
“Reconocemos que esto confirma, una vez más, que la despoblación en nuestro país está avanzando aún más”, expresó el funcionario durante una rueda de prensa.
Tokio sigue creciendo mientras zonas rurales se vacían
El censo también reveló que la capital japonesa continúa concentrando cada vez más habitantes. Tokio ganó cerca de 200,000 nuevos residentes en los últimos cinco años, mientras las zonas rurales siguen perdiendo población de manera acelerada.
Las autoridades japonesas consideran preocupante este fenómeno de concentración urbana, debido al cierre constante de escuelas, hospitales y pequeños negocios en comunidades rurales afectadas por la falta de población joven.
Ante la situación, el Gobierno aseguró que impulsa medidas para descentralizar empresas, incentivar la natalidad y apoyar económicamente a las familias mediante subsidios y programas sociales.
Natalidad marca nuevo mínimo histórico
Japón registró además en 2025 un nuevo récord negativo de nacimientos. La natalidad cayó un 2,1 % interanual, con apenas 705,809 bebés nacidos en todo el país, marcando el décimo año consecutivo de descenso.
Especialistas advierten que el envejecimiento acelerado de la población podría comprometer seriamente la sostenibilidad económica y social de Japón en las próximas décadas.










