Irán acusó este martes a Estados Unidos de cometer un acto de “piratería” tras el ataque a un buque comercial iraní en el mar de Omán y la detención de su tripulación.
El Ministerio de Exteriores iraní calificó el operativo como una acción “ilegal y brutal”, denunciando además intimidaciones contra los marineros y sus familias.
Denuncia ante organismos internacionales:
Teherán informó que notificó el incidente al secretario general de la ONU, António Guterres, así como al Consejo de Seguridad y a la Organización Marítima Internacional, exigiendo una condena internacional y la liberación inmediata del buque y su tripulación.
Señalamientos de ilegalidad:
Según las autoridades iraníes, el ataque al buque Toska representa una violación de la Carta de las Naciones Unidas y del alto el fuego vigente, advirtiendo sobre posibles consecuencias si no se resuelve con rapidez.
Contexto regional:
El incidente ocurre en medio de tensiones en el Golfo Pérsico, tras recientes operativos cerca del estrecho de Ormuz. Irán ha respondido reforzando controles en la zona y descartando nuevas negociaciones diplomáticas en Pakistán.
Las autoridades iraníes responsabilizaron directamente a Washington de cualquier deterioro adicional en la seguridad regional.










