SANTO DOMINGO. — El consumo de infusiones herbales continúa en aumento, y el té elaborado con clavo de olor figura entre las bebidas que más interés despiertan por sus usos tradicionales vinculados al cuidado del organismo.
Diversas guías de salud natural señalan que esta preparación es comúnmente asociada con apoyo a la digestión, sensación de frescura corporal y alivio de molestias menstruales. No obstante, especialistas recuerdan que estas aplicaciones forman parte de prácticas populares y no sustituyen la evaluación ni el tratamiento médico.
Profesionales del área advierten que ante síntomas persistentes o señales de infección es indispensable acudir a consulta, ya que los remedios caseros no deben asumirse como soluciones definitivas.
El clavo contiene compuestos bioactivos, como el eugenol, al que se le atribuyen propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias. A pesar de ello, nutricionistas recomiendan moderar su consumo, especialmente en mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas o quienes siguen tratamientos farmacológicos, para evitar posibles contraindicaciones.
El renovado interés por este tipo de bebidas refleja una tendencia global hacia prácticas más naturales. Sin embargo, expertos coinciden en que lo ideal es combinar el conocimiento tradicional con evidencia científica y acompañamiento profesional, priorizando siempre un enfoque responsable del cuidado de la salud.










