Las autoridades sanitarias francesas informaron este miércoles sobre la detección del primer caso de ébola en el país, correspondiente a un médico que regresó recientemente desde la Democratic Republic of the Congo, nación que enfrenta actualmente un importante brote de la enfermedad.
El Ministerio de Salud indicó que el paciente dio positivo al virus tras llegar a territorio francés y precisó que presenta una carga viral considerada baja.
Según la información oficial, el médico trabaja para la organización humanitaria Alima y viajó a Francia a bordo de un vuelo comercial procedente de Kinshasa. Durante el trayecto comenzó a experimentar un deterioro leve de su estado de salud y fue atendido por equipos médicos inmediatamente después de aterrizar en París.
Tras la confirmación del caso, las autoridades activaron los protocolos de vigilancia epidemiológica correspondientes y las aerolíneas colaboraron facilitando la información necesaria para el seguimiento de los pasajeros que compartieron el vuelo.
La World Health Organization señaló que, pese a este caso importado, el riesgo para la salud pública internacional continúa siendo bajo. No obstante, destacó la vulnerabilidad a la que están expuestos los trabajadores sanitarios que operan en zonas afectadas por brotes epidémicos.
El caso detectado en Francia es el primero registrado fuera de África vinculado a la actual epidemia, que también ha impactado a Uganda. Las autoridades sanitarias han explicado que el brote está relacionado con la cepa Bundibugyo del virus, para la cual no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado.
Por su parte, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades mantiene que el riesgo de contagio para la población europea sigue siendo reducido.










