La disposición, anunciada el pasado 1 de mayo, establece sanciones para compañías y personas extranjeras que mantengan relaciones comerciales con entidades vinculadas al Estado cubano y al conglomerado militar GAESA, especialmente en áreas como energía, defensa, minería, finanzas y servicios estratégicos.
Según las autoridades estadounidenses, quienes continúen realizando negocios con esas entidades podrían enfrentar congelación de activos en territorio estadounidense, restricciones financieras y prohibiciones de ingreso a Estados Unidos.
La medida forma parte de un paquete más amplio de acciones que busca incrementar la presión económica sobre la isla en medio de las tensiones diplomáticas entre ambos países.
Además, el Departamento del Tesoro anunció nuevas sanciones contra el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, varios miembros de su entorno familiar, un hijo del expresidente Raúl Castro, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
Empresas comienzan a abandonar operaciones
Las nuevas restricciones ya han provocado movimientos en el sector empresarial internacional.
Varias aerolíneas extranjeras suspendieron operaciones hacia Cuba durante los últimos meses, mientras importantes navieras internacionales dejaron de aceptar nuevas reservas de carga con destino o procedencia de la isla.
Asimismo, compañías hoteleras internacionales modificaron o finalizaron acuerdos de administración con instalaciones vinculadas al aparato empresarial estatal cubano para evitar posibles sanciones.
En el sector financiero, también trascendió que una entidad bancaria que gestionaba operaciones de tarjetas Visa y Mastercard relacionadas con Cuba habría suspendido esos servicios.
Crece la tensión bilateral
Las autoridades cubanas han rechazado las medidas y las califican como ilegales, asegurando que buscan profundizar las dificultades económicas que enfrenta la isla.
Mientras tanto, Washington sostiene que las sanciones forman parte de su estrategia para promover cambios políticos y mayores libertades en Cuba.
La nueva decisión refuerza el endurecimiento de las relaciones entre ambos países, que atraviesan uno de sus momentos más tensos de los últimos años.










