El director general de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), Jean Kaseya, informó durante una rueda de prensa virtual desde Kinsasa que los contagios sospechosos ya ascienden a 1,077 casos vinculados a la enfermedad.
“El número de contagios sospechosos se sitúa en los 1,077, con 246 fallecimientos relacionados con este brote”, expresó Kaseya, al advertir sobre la rápida propagación del virus en varias zonas del este congoleño.
Temor por expansión acelerada
Las autoridades sanitarias alertaron que, si continúa el ritmo actual de transmisión, este brote podría convertirse en el segundo más grande registrado en la historia del continente africano.
No obstante, Kaseya aseguró que la situación “no está fuera de control”, aunque reconoció que existen grandes desafíos para contener la enfermedad debido a los conflictos armados y las limitaciones médicas en las regiones afectadas.
Equipos médicos locales e internacionales permanecen desplegados en las provincias impactadas por el brote, realizando labores de aislamiento de pacientes, rastreo de contactos y campañas de prevención para frenar la expansión del virus.
OMS mantiene vigilancia
La Organización Mundial de la Salud mantiene un monitoreo constante sobre la situación sanitaria en la República Democrática del Congo, país que ha enfrentado múltiples brotes de ébola durante las últimas décadas.
Especialistas en salud pública insisten en que la detección temprana, el aislamiento de casos sospechosos y la vacunación estratégica continúan siendo las principales herramientas para evitar una crisis sanitaria mayor en África central.










