Cuba logró restablecer el servicio eléctrico a nivel nacional tras el apagón total que dejó a la isla a oscuras durante casi dos días, aunque la recuperación no implica el fin de la crisis energética que afecta al país desde hace años.
La estatal Unión Eléctrica de Cuba informó que el Sistema Electroenergético Nacional fue reactivado luego de más de 29 horas de colapso, pero advirtió que continuarán los apagones prolongados debido a la baja capacidad de generación disponible.
A pesar del restablecimiento parcial, las autoridades prevén que más del 60 % del territorio sufra interrupciones eléctricas simultáneamente durante las horas de mayor demanda, reflejando la fragilidad del sistema energético cubano.
En el proceso de recuperación se han ido incorporando varias unidades termoeléctricas, incluyendo plantas clave como la central “Felton” y la de Mariel, aunque el país apenas cuenta con poco más de la mitad de sus unidades operativas, lo que limita significativamente la producción de electricidad.
Hasta el momento, el Gobierno no ha explicado con precisión las causas del apagón nacional, lo que ha generado incertidumbre en medio de una crisis estructural marcada por la obsolescencia de las infraestructuras y la falta de mantenimiento.
Gran parte del sistema eléctrico cubano depende de plantas construidas hace más de cinco décadas, mientras que una porción importante de la generación funciona con combustibles como diésel y fueloil, cuya escasez ha agravado la situación en los últimos años.
Expertos señalan que el sistema requiere una inversión multimillonaria para su modernización, mientras que las autoridades atribuyen la crisis, en parte, a las sanciones impuestas por Estados Unidos, que dificultan el acceso a financiamiento y combustible.
El impacto de los apagones ha sido significativo tanto en la economía como en la vida cotidiana de la población, con cortes que en algunas zonas superan las 48 horas consecutivas y que han provocado protestas en distintas ciudades del país.
Aunque el servicio eléctrico ha sido restablecido a nivel nacional, la realidad energética de Cuba continúa marcada por la inestabilidad, dejando claro que el apagón reciente es solo un reflejo de un problema mucho más profundo.










