Según el ministro del Interior, Laurent Nuñez, se contabilizaron más de 890 arrestos en todo el país, una cifra que supera en un 45 % las detenciones realizadas durante las celebraciones del año anterior.
Los incidentes ocurrieron luego de que el PSG conquistara el máximo torneo europeo de clubes, provocando multitudinarias celebraciones en París y otras ciudades francesas que derivaron en enfrentamientos, actos vandálicos y daños a la propiedad pública.
Nuñez informó además que 178 policías y gendarmes resultaron heridos durante los disturbios, mientras las fuerzas de seguridad enfrentaban lanzamientos de objetos y agresiones en distintos puntos del país.
Durante los incidentes también falleció un joven de unos 20 años tras sufrir un accidente mientras conducía una motocicleta en la circunvalación de París.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó los hechos violentos y aseguró que las autoridades actuarán con firmeza contra los responsables.
Por su parte, la Fiscalía de París anunció que impulsará procesos judiciales severos contra quienes participaron en ataques contra miembros de las fuerzas del orden.
Los sucesos han generado un intenso debate político en Francia, donde sectores de la oposición han cuestionado la seguridad durante las celebraciones y reclamado medidas más estrictas para evitar nuevos episodios de violencia.










