SANTO DOMINGO.- El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius mantiene bajo vigilancia a organismos sanitarios internacionales, luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmara que el virus involucrado corresponde a la cepa Andes, la única variante conocida capaz de transmitirse entre humanos.
Hasta el momento, el brote ha dejado al menos tres fallecidos y varios casos sospechosos y confirmados entre pasajeros que viajaban a bordo del buque holandés, el cual zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, con 147 personas a bordo para recorrer zonas remotas del Atlántico Sur y la Antártida.
La situación ha generado preocupación internacional debido a que los cruceros reúnen varias condiciones que facilitan la transmisión de enfermedades infecciosas: espacios cerrados, convivencia prolongada, contacto cercano entre pasajeros, áreas compartidas, sistemas de ventilación comunes y movilidad internacional constante. Expertos señalan que, aunque el hantavirus no posee el potencial pandémico del COVID-19, un entorno como un crucero sí puede favorecer cadenas limitadas de contagio humano en casos de la cepa Andes.
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus es una enfermedad viral zoonótica transmitida principalmente por roedores infectados. El contagio ocurre generalmente por inhalación de partículas provenientes de orina, saliva o heces de roedores contaminados, especialmente en espacios cerrados o poco ventilados.
La OMS explica que existen distintos tipos de hantavirus dependiendo de la región del mundo. En América, el virus puede provocar el llamado Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), una enfermedad respiratoria grave con una tasa de mortalidad que puede alcanzar hasta el 50 %.
La cepa Andes: la variante que preocupa
La variante identificada en el MV Hondius es conocida como virus Andes (ANDV), una cepa endémica de países sudamericanos como Argentina y Chile. Esta variante se diferencia de otras porque sí ha demostrado capacidad de transmisión entre personas en situaciones específicas de contacto estrecho y prolongado.
Especialistas explican que la transmisión humana documentada suele darse entre familiares, parejas o personas que comparten espacios cerrados durante largos periodos. Estudios previos realizados en brotes ocurridos en la Patagonia argentina demostraron que el virus puede generar pequeñas cadenas de contagio, aunque no sostenidas a gran escala.
A pesar de esto, la OMS insiste en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo y que el hantavirus no debe considerarse “otro COVID”.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas del hantavirus pueden tardar entre una y seis semanas en aparecer tras la exposición al virus. Inicialmente suelen confundirse con una gripe fuerte. Entre los principales síntomas están:
- Fiebre alta
- Dolores musculares intensos
- Fatiga extrema
- Dolor de cabeza
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
- Escalofríos
- Tos seca
En fases más graves, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia dificultad respiratoria severa, acumulación de líquido en los pulmones y fallas cardíacas o pulmonares potencialmente mortales.
¿Qué hacer si aparecen síntomas?
Las autoridades sanitarias recomiendan buscar atención médica inmediata si una persona presenta síntomas respiratorios fuertes luego de haber estado en contacto con casos sospechosos, ambientes contaminados por roedores o viajeros procedentes de zonas afectadas.
También se recomienda:
- Evitar automedicarse
- Informar antecedentes de viaje o contacto
- Permanecer aislado ante sospecha de contagio
- Mantener vigilancia médica durante varias semanas si hubo exposición de riesgo
Actualmente no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus. El manejo médico se basa en atención intensiva temprana y soporte respiratorio.
¿Por qué los cruceros favorecen los brotes?
Los expertos consideran que los cruceros representan ambientes ideales para la propagación de enfermedades infecciosas debido a varios factores:
- Alta concentración de personas en espacios reducidos
- Contacto constante entre pasajeros y tripulación
- Comedores y áreas comunes compartidas
- Viajes largos con convivencia continua
- Pasajeros provenientes de múltiples países
- Dificultad para aislar rápidamente casos sospechosos
En el caso del MV Hondius, varios pasajeros desembarcaron y tomaron vuelos internacionales antes de confirmarse oficialmente el brote, lo que obligó a activar protocolos de rastreo en distintos países.
Las autoridades sanitarias de Europa, África y Sudamérica continúan monitoreando el caso mientras se realizan investigaciones epidemiológicas para determinar si realmente existió transmisión entre pasajeros dentro del crucero.










