La artista estadounidense Britney Spears concretó la venta de los derechos de su repertorio musical a la firma Primary Wave, de acuerdo con reportes publicados por medios especializados en la industria del entretenimiento.
Aunque el monto oficial no ha sido revelado en los documentos, las estimaciones apuntan a que la operación podría rondar cifras similares a otros acuerdos recientes en el mercado, que alcanzan hasta los 200 millones de dólares. El contrato habría sido firmado a finales de diciembre, bajo la representación de su mánager, Cade Hudson.
La transacción abarca algunos de los mayores éxitos de la intérprete, entre ellos “…Baby One More Time”, “Oops!… I Did It Again”, “Toxic”, “Gimme More”, “Womanizer” y “Stronger”, temas que marcaron una era en la música pop a nivel global.
Hasta ahora, Sony Music mantenía el control de los derechos del catálogo, por lo que el acuerdo incluiría tanto la propiedad como las regalías asociadas a las canciones.
Spears no lanza un álbum de estudio desde 2016 y permanece alejada de los escenarios desde 2018, cuando concluyó su última presentación en vivo. Aunque tenía previsto regresar a Las Vegas con una nueva residencia en 2019, el proyecto fue cancelado y la cantante se apartó indefinidamente de las actuaciones.
Con esta decisión, la llamada “Princesa del Pop” se suma a otros artistas de renombre que han optado por vender sus catálogos musicales en los últimos años, en una tendencia que ha transformado la dinámica financiera de la industria musical.










