La cinta desplazó del primer lugar histórico de A24 a Marty Supreme, protagonizada por Timothée Chalamet, que había alcanzado US$96 millones en la taquilla estadounidense.
Inspirada en la popular leyenda digital de los “Backrooms”, surgida en comunidades de internet como Reddit y posteriormente viralizada en plataformas como TikTok, la película ha conectado con una nueva generación de espectadores atraídos por el terror psicológico y los espacios liminales.
La trama sigue a un comerciante de muebles interpretado por Chiwetel Ejiofor, quien descubre una misteriosa puerta que lo conduce a un inquietante laberinto de habitaciones aparentemente infinitas. Tras desaparecer sin dejar rastro, una terapeuta encarnada por Renate Reinsve inicia una peligrosa búsqueda para encontrarlo.
El fenómeno ya había mostrado señales de éxito durante su fin de semana de estreno, cuando recaudó US$81 millones en Estados Unidos y US$118 millones a nivel mundial, convirtiéndose en el mejor debut en la historia de A24 y en uno de los estrenos más exitosos para una película de terror original.
Otro de los hitos alcanzados por la producción fue convertir a Kane Parsons en el director más joven en liderar la taquilla estadounidense, superando una marca que permanecía vigente desde el estreno de Chronicle en 2012.
Con un presupuesto cercano a los US$10 millones, financiado por A24 y Chernin Entertainment, Backrooms ya acumula alrededor de US$144 millones en la taquilla global y continúa perfilándose como una de las películas más rentables y exitosas del año.










