La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, llamó a la población a esperar antes de emitir juicios sobre los resultados de la política de seguridad aplicada por su administración, al considerar que las primeras dos semanas de gestión no son suficientes para medir su efectividad.
Durante una actividad con motivo del Día del Bodeguero, la mandataria afirmó que uno de los principales objetivos de su Gobierno es recuperar la seguridad y el orden, especialmente frente al incremento de las extorsiones que afectan a pequeños comerciantes en distintas zonas del país.
Fujimori señaló que las autoridades trabajan en el fortalecimiento de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, además de promover una mayor coordinación entre las instituciones encargadas de enfrentar la delincuencia.
La presidenta también destacó el papel de la inteligencia para anticipar los movimientos de las organizaciones criminales y sostuvo que anteriormente existían deficiencias de comunicación entre los organismos de seguridad, lo que provocaba enfrentamientos y cuestionamientos públicos entre sus responsables.
Como parte de esta nueva estrategia, el pasado lunes Fujimori encabezó la primera reunión del Consejo de Inteligencia Nacional desde el inicio de su administración, el 28 de julio. En el encuentro participaron representantes del Poder Ejecutivo, las Fuerzas Armadas y los organismos de inteligencia.
Durante la reunión fue presentado un diagnóstico sobre las principales amenazas para el país, entre ellas el crimen organizado, la delincuencia común, la corrupción, la minería ilegal y el tráfico de drogas.
Las autoridades también abordaron el crecimiento de las extorsiones y la actividad de organizaciones criminales transnacionales en las zonas fronterizas, consideradas desafíos que requieren una respuesta coordinada y sostenida.
El Consejo de Inteligencia Nacional estableció como prioridad reforzar las capacidades de inteligencia para anticipar hechos delictivos y contribuir al restablecimiento de la seguridad ciudadana.
En la jornada participaron los ministros de Producción, Juan Carlos Requejo, y del Interior, César Astudillo; el presidente del Senado, Miguel Torres; el jefe de la Policía Nacional, Oscar Arriola, y el representante de la Asociación de Bodegueros del Perú, Andrés Choy, entre otras autoridades.









