El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este lunes con un avance del 5 %, hasta situarse en US$82.13 por barril, en medio de la creciente incertidumbre sobre una eventual reapertura del estrecho de Ormuz y las posibilidades de que Estados Unidos e Irán alcancen un acuerdo.
Los contratos de futuros del WTI con vencimiento en septiembre, utilizados como referencia en el mercado estadounidense, registraron un incremento de US$3.95 respecto al cierre de la jornada anterior.
La subida se produce mientras los operadores evalúan las dificultades para alcanzar un entendimiento entre Washington y Teherán que permita restablecer el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo.
Antes del inicio de la guerra, por esa vía circulaba aproximadamente el 20 % del suministro mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción prolongada genera preocupación entre los participantes del mercado ante el posible impacto sobre la oferta global.
Las dudas aumentaron después de las declaraciones realizadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó el domingo al medio Axios que Estados Unidos únicamente mantiene contactos parciales con Irán.
Trump señaló que Washington observa la situación económica de Teherán y mencionó la elevada inflación y las dificultades financieras que enfrenta el país.
Desde Irán, sin embargo, las autoridades han negado que actualmente existan negociaciones con Estados Unidos y han condicionado cualquier reanudación del diálogo al cumplimiento de compromisos que, según Teherán, Washington no ha respetado.
El Gobierno iraní presentó el sábado una serie de condiciones para permitir nuevamente el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz. Entre sus exigencias figuran el levantamiento del bloqueo naval, el retiro de sanciones y el pago de reparaciones de guerra.
Teherán también reclama el cese de las amenazas y de las operaciones militares contra Irán y sus aliados regionales en Líbano, Palestina, Yemen e Irak, además de la retirada de las fuerzas estadounidenses desplegadas alrededor del territorio iraní.
A la incertidumbre internacional se suma la situación de las reservas petroleras de Estados Unidos. Los inventarios de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) descendieron la semana pasada hasta los 298.7 millones de barriles, una reducción de 6.1 millones respecto al período anterior.
Ese nivel representa el punto más bajo de las reservas estratégicas estadounidenses en más de cuatro décadas.
Antes del comienzo de la guerra, el pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto contra Irán, las reservas de la SPR se encontraban alrededor de los 415 millones de barriles.
La evolución del conflicto y la posibilidad de una reapertura del estrecho de Ormuz se mantienen como factores determinantes para el comportamiento de los precios del crudo en los próximos días.









