Un operativo de rescate realizado por el Cuerpo Especializado para la Seguridad del Metro y Teleférico (CESMET) en la Línea 2 del Teleférico de Los Alcarrizos provocó preocupación entre ciudadanos luego de que imágenes de médicos, rescatistas y personal especializado descendiendo por los cables fueran difundidas en redes sociales sin una explicación inmediata.
Las escenas generaron dudas entre usuarios que pensaron que podía tratarse de una emergencia real. Preguntas sobre un posible accidente, pasajeros atrapados o una falla en el sistema comenzaron a circular mientras las autoridades no ofrecían detalles en el momento.
Horas después se informó que la movilización correspondía a un simulacro de rescate en alturas previamente coordinado por el CESMET como parte de sus entrenamientos operativos. La institución aclaró que no existía ninguna situación de peligro y que todas las maniobras formaban parte de un ejercicio controlado.
Falta de comunicación generó incertidumbre
La Línea 2 del Teleférico de Los Alcarrizos se encontraba fuera de servicio debido al mantenimiento anual programado anunciado previamente por las autoridades de transporte, período establecido del 10 al 19 de julio.
La Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) y la entidad Metropolitana de Transporte habían comunicado la suspensión temporal del servicio, mientras que la OMSA habilitó transporte gratuito para apoyar a los usuarios afectados durante esos días.
Sin embargo, el desarrollo del simulacro de rescate no fue informado previamente a la ciudadanía, a pesar de que incluía un amplio despliegue visible de equipos, unidades médicas y personal especializado trabajando en las alturas.
La falta de una comunicación oficial antes del operativo permitió que las imágenes circularan primero en redes sociales acompañadas de especulaciones, generando alarma entre quienes desconocían que se trataba de una práctica de entrenamiento.
Entrenamiento necesario, pero con mayor información
El ejercicio realizado por el CESMET responde a los protocolos de preparación que deben mantener los equipos encargados de la seguridad del sistema de transporte. La suspensión temporal del servicio por mantenimiento representaba un momento adecuado para realizar este tipo de prácticas sin afectar a pasajeros.
No obstante, el episodio evidenció la importancia de informar con anticipación sobre operativos que puedan generar preocupación pública, especialmente cuando involucran vehículos de emergencia, rescatistas y maniobras de alto impacto visual.









