Estados Unidos continúa enfrentando una intensa ola de calor que mantiene bajo alerta a más de 30 millones de personas, mientras las altas temperaturas y la humedad extrema afectan amplias zonas del país y elevan el riesgo de problemas de salud.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) informó que las condiciones persistirán durante los próximos días, impactando principalmente las Grandes Llanuras del norte y el Medio Oeste. A partir del martes, el fenómeno comenzará a extenderse hacia el noreste del país.
Según el organismo, en las Grandes Llanuras las temperaturas alcanzarán y superarán los 37.7 grados centígrados, mientras que en gran parte del Medio Oeste los termómetros permanecerán por encima de los 32 grados, aumentando la posibilidad de enfermedades relacionadas con el calor.
Las zonas con mayor riesgo incluyen Dakota del Norte, Dakota del Sur, Minnesota, estados cercanos y Florida. Sin embargo, el pronóstico indica que el calor seguirá expandiéndose y que el miércoles podría convertirse en el día más crítico, con más de 120 millones de personas bajo alertas desde Montana hasta Nueva York.
El NWS explicó que una advertencia por calor extremo se emite cuando las temperaturas representan un peligro para las personas que no cuentan con acceso adecuado a sistemas de refrigeración o hidratación, además de generar presión sobre los servicios de salud, la infraestructura y diversas actividades económicas.
Las autoridades recomendaron evitar la exposición prolongada al sol, mantenerse hidratado y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
En cuanto al impacto del fenómeno, autoridades de Nueva Jersey informaron recientemente 25 fallecimientos asociados a las altas temperaturas y la humedad. A nivel nacional, el balance oficial indica que alrededor de 30 personas han perdido la vida desde el pasado 4 de julio por causas relacionadas con la ola de calor.
Además de las temperaturas extremas, el Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre el riesgo de fuertes lluvias e inundaciones repentinas en Texas y otras zonas del oeste del país, condiciones que podrían complicar aún más la situación en varias comunidades.









