¿Por qué el cacerolazo sigue siendo una de las protestas más utilizadas en el mundo?

El sonido de ollas y sartenes volvió a escucharse en distintos sectores del Distrito Nacional tras la convocatoria realizada por la rapera Melymel en rechazo a la actuación de la Policía Nacional por la muerte del joven Darlin Mercado.
X
Facebook
WhatsApp
LinkedIn
Email

Santo Domingo.– El sonido de ollas y sartenes volvió a escucharse en distintos sectores del Distrito Nacional tras la convocatoria realizada por la rapera Melymel en rechazo a la actuación de la Policía Nacional por la muerte del joven Darlin Mercado. Aunque para muchos parece una forma de protesta reciente, el cacerolazo tiene una historia de casi 200 años y ha sido protagonista de algunos de los momentos sociales y políticos más importantes de América Latina.

La convocatoria reunió a ciudadanos desde balcones, ventanas y calles de sectores como Mirador Sur, Bella Vista, Naco, El Millón y Evaristo Morales, donde cientos de personas hicieron sonar sus cacerolas como muestra de inconformidad.

Aunque no existe un consenso absoluto sobre su origen, historiadores ubican las primeras manifestaciones similares en Francia alrededor de 1830, cuando ciudadanos golpeaban utensilios de cocina durante las noches para expresar su rechazo al gobierno del rey Luis Felipe I. Sin embargo, fue en América Latina donde esta forma de protesta adquirió el significado con el que hoy es conocida.

Chile transformó el cacerolazo en un símbolo

El primer gran antecedente en la región ocurrió el 2 de diciembre de 1971 con la histórica Marcha de las Cacerolas Vacías, cuando miles de mujeres salieron a las calles de Santiago para protestar contra el gobierno de Salvador Allende debido a la escasez de productos básicos y la crisis económica.

Años más tarde, durante la dictadura de Augusto Pinochet, el cacerolazo pasó a ser utilizado por ciudadanos que se oponían al régimen militar. Ante el toque de queda y la represión, muchos protestaban desde sus hogares golpeando ollas y sartenes, convirtiendo esta manifestación en un símbolo de resistencia pacífica.

Una manifestación que se extendió por América Latina

Con el paso de las décadas, el cacerolazo cruzó fronteras y comenzó a formar parte de las protestas sociales en distintos países.

Argentina protagonizó algunos de los cacerolazos más recordados durante la crisis económica de 2001 y 2002. También fue utilizado en Uruguay durante la dictadura militar, en Venezuela en medio de la crisis política y económica, en Ecuador durante las protestas de 2019 y nuevamente en Chile durante el estallido social de ese mismo año.

¿Qué explica que siga vigente?

Especialistas consideran que su permanencia se debe a que cualquier persona puede participar sin necesidad de grandes recursos ni de una organización compleja. Además, permite expresar descontento desde el hogar o la vía pública, incluso en momentos donde existen restricciones o temor a represalias.

Con la llegada de las redes sociales, las convocatorias también se han fortalecido, logrando movilizar a miles de personas en pocas horas.

El sonido volvió a escucharse en República Dominicana

La reciente convocatoria realizada por Melymel reactivó esta forma de protesta en el país. A través de sus redes sociales, la artista llamó a los ciudadanos a hacer sonar sus cacerolas cada noche a las 8:00 como muestra de rechazo por la muerte de Darlin Mercado durante un operativo policial.

Videos publicados en redes sociales mostraron la participación de residentes de distintos sectores del Distrito Nacional, reviviendo una manifestación cuyo significado ha trascendido generaciones y fronteras.

Suscribirte en nuestro Boletín

Obtén nuestros últimos artículos de noticias

Siempre estarás actualizado con las ultimas noticias que pasan en nuestra sociedad, con un informe veraz y objetivo.

Interés