Según el comunicado oficial, el estado de salud de la princesa, de 52 años, ha empeorado de manera significativa durante los últimos meses, lo que llevó a los especialistas a recomendar su inclusión inmediata en el programa de trasplantes.
El médico respiratorio Are Holm explicó que la enfermedad ha entrado en una fase avanzada y que la intervención deberá realizarse tan pronto se encuentre un órgano compatible.
La situación obligará a la heredera al trono a suspender temporalmente toda actividad oficial mientras permanece bajo supervisión médica.
Cambios en la agenda de la familia real
La Casa Real informó que el príncipe heredero Haakon reducirá considerablemente sus compromisos nacionales e internacionales para acompañar a su esposa durante el proceso.
Asimismo, fueron aplazadas varias actividades oficiales, incluyendo la celebración de los 25 años de matrimonio de la pareja, prevista para agosto.
La princesa Ingrid Alexandra regresó desde Australia para permanecer junto a su familia y continuar sus estudios mediante un programa académico en Oslo, mientras que el príncipe Sverre Magnus mantendrá sus compromisos educativos en Europa.
Preocupación en Noruega
La salud de Mette-Marit ha generado gran preocupación en Noruega, donde es una de las figuras más populares de la monarquía.
Durante el último año redujo notablemente sus apariciones públicas y en abril fue vista utilizando una cánula nasal de oxígeno, reflejo del deterioro progresivo de su condición respiratoria.
La noticia se produce además en medio de una etapa compleja para la familia real noruega debido al proceso judicial que enfrenta Marius Borg Høiby, hijo de la princesa, quien está acusado de múltiples delitos y espera decisiones judiciales en las próximas semanas.










