Cada año, la Iglesia católica celebra Corpus Christi, una de las festividades más importantes de su calendario litúrgico. La solemnidad, cuyo nombre en latín significa “Cuerpo de Cristo”, está dedicada a exaltar la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, uno de los pilares fundamentales de la fe católica.
La celebración fue instituida en el siglo XIII por el papa Urbano IV y se conmemora tradicionalmente el jueves posterior a la solemnidad de la Santísima Trinidad, aunque en muchos países se traslada al domingo siguiente. Durante esta fecha, miles de fieles participan en misas, procesiones y actos de adoración eucarística.
Corpus Christi es una ocasión para que los creyentes renueven su fe y reflexionen sobre el significado espiritual de la comunión, reafirmando la importancia de la Eucaristía dentro de la tradición cristiana.










