Los contratos de futuros del WTI para entrega en julio retrocedieron US$0.90 por barril respecto al cierre del lunes, cuando el crudo había experimentado un fuerte repunte impulsado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Los mercados energéticos continúan atentos a la evolución de las conversaciones entre Washington y Teherán, especialmente por el impacto que tendría un eventual acuerdo sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas.
La volatilidad aumentó luego de que medios iraníes informaran que Teherán suspendió temporalmente las negociaciones con Estados Unidos debido a la intensificación de la ofensiva militar israelí en el Líbano.
En las últimas horas, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó nuevos ataques contra objetivos ubicados en el distrito de Dahye, en las afueras de Beirut, como parte de las operaciones contra la milicia chií Hizbulá.
Según reportes publicados por Axios, el presidente estadounidense Donald Trump habría criticado duramente la continuidad de la ofensiva israelí, aunque posteriormente anunció que Israel y Hizbulá se comprometieron a reducir los ataques.
Sin embargo, enfrentamientos y bombardeos continuaron registrándose este martes en territorio libanés, manteniendo la tensión en la región.
Mientras tanto, Irán aún no responde oficialmente a la más reciente propuesta de paz presentada por Estados Unidos, de acuerdo con informaciones divulgadas por la agencia iraní Mehr.
La evolución del conflicto y las negociaciones seguirá siendo un factor determinante para el comportamiento de los precios internacionales del petróleo durante los próximos días.










