Los incendios forestales que afectan a los estados de Florida y Georgia han calcinado más de 61,776 acres en la última semana, mientras más de 200 fuegos continúan activos, según reportes oficiales.
Las autoridades prevén que las lluvias durante el fin de semana podrían contribuir a contener la emergencia.
Situación en Florida:
El estado registra 134 incendios que han consumido 25,786 acres, de los cuales 50 permanecen fuera de control, principalmente en el norte y noreste.
Uno de los más intensos se ubica en el condado de Broward, cercano a los Everglades, con casi 9,600 acres afectados, aunque ya está contenido en un 95 %.
Panorama en Georgia:
En Georgia se reportan 111 incendios, con 7 aún activos, que han arrasado 38,921 acres.
El más crítico se localiza en el condado de Clinch, con más de 31,307 acres quemados y apenas un 10 % de control. Otro incendio en Brantley ha destruido decenas de viviendas y mantiene miles en riesgo.
Factores que agravan la crisis:
La sequía prolongada, los fuertes vientos y la baja humedad han favorecido la rápida propagación de las llamas, dificultando las labores de contención.
El gobernador Brian Kemp declaró el estado de emergencia en múltiples condados ante la magnitud del desastre.
Medidas y apoyo:
Las autoridades prohibieron la quema al aire libre en Georgia, mientras la FEMA anunció apoyo adicional para enfrentar la crisis.










