El UNICEF reveló que el 63 % de los niños, niñas y adolescentes en República Dominicana ha sido sometido a métodos de disciplina violenta en sus hogares o centros educativos.
El dato, incluido en un estudio conjunto con la OPS, sitúa al país por encima del promedio regional de América Latina y el Caribe, que se ubica en un 60 %.
Violencia como práctica normalizada:
El organismo advirtió que la violencia en la infancia no es un hecho aislado, sino una práctica que se repite en distintos entornos como el hogar, la escuela y la comunidad, generando efectos acumulativos en el desarrollo de los menores.
Impacto en la salud y el desarrollo:
De acuerdo con la OMS, la exposición prolongada a la violencia puede provocar estrés tóxico, afectando el desarrollo cerebral, la memoria, el aprendizaje y la estabilidad emocional de los niños.
Consecuencias a largo plazo:
Estudios citados por Unicef indican que el maltrato infantil está vinculado a mayores niveles de ansiedad, depresión, bajo rendimiento escolar y riesgo de reproducir conductas violentas en la adultez.
El representante de Unicef en el país, Carlos Carrera, advirtió que muchos niños crecen en entornos marcados por el miedo, lo que compromete sus oportunidades futuras y el desarrollo social.










