SANTO DOMINGO.- La violencia de género continúa siendo una de las principales preocupaciones sociales en la República Dominicana, tras registrarse un aumento en los feminicidios durante el primer trimestre de 2026.
Entre enero y marzo de este año, un total de 19 mujeres perdieron la vida a manos de sus parejas o exparejas, lo que representa un incremento de cinco casos en comparación con el mismo período de 2025.
Panorama por meses
Durante enero se registraron siete feminicidios:
• Rosmery Sosa (30 años), Gualey, Distrito Nacional
• Santa Sepúlveda, La Zurza, Santo Domingo Norte
• Katerin Méndez (18 años), Los Peralejos, Distrito Nacional
• Ordrina Matos (24 años), Nueva Jerusalén, Santo Domingo Este
• Awilda Encarnación (16 años), Ocoa
• Licairis Yalibés Díaz Valenzuela (25 años), Distrito Nacional
• Silvia Pérez García, Consuelo, San Pedro de Macorís
En febrero, seis mujeres perdieron la vida:
• Noemí Suárez Marte (21 años), Los Girasoles, Distrito Nacional
• Marlin Osmery Domínguez Rojas, Dajabón
• Violette Jean Baptiste (35 años), Verón, La Altagracia
• Darianny Lisbeth Mercedes (23 años), El Seibo
• Ana Luisa Rosario de la Rosa, Santo Domingo Norte
• Fiordaliza Paca Antigua, San Francisco de Macorís
En marzo se registraron otros seis casos:
• Carolina Altagracia Moscoso Camacho, Moca
• Wanda Rosa, Fantino, Sánchez Ramírez
• (Nombre no identificado públicamente), San Juan de la Maguana
• Randielis Michel Rudecindo (20 años), Los Guaricanos, Santo Domingo Norte
• Arlenys Pineda (42 años), Maquiteria, Santo Domingo Este
• Yasmín Castro Morla, San Pedro de Macorís
Cifra sigue en aumento
La cifra aumentó a 20 víctimas tras un nuevo caso ocurrido el 4 de abril en Villa Altagracia:
• Esmirna Yanet Lorenzo Mieses (30 años)
Una realidad que exige acción
Detrás de cada cifra hay una historia, una familia rota y un patrón que se repite. Muchos de estos casos ocurren en contextos de violencia previa, celos, control y, en algunos escenarios, bajo el efecto de alcohol u otras sustancias. También es frecuente que las señales de alerta hayan estado presentes antes del desenlace fatal.
Especialistas coinciden en que la prevención es clave. Identificar conductas de control, agresividad, amenazas o aislamiento puede marcar la diferencia. La denuncia temprana, el acompañamiento familiar y comunitario, así como el acceso a refugios y líneas de ayuda, son herramientas fundamentales para evitar que la violencia escale.
¿Qué se puede hacer?
El abordaje de esta problemática no depende solo de las autoridades, sino de toda la sociedad:
• Denunciar a tiempo cualquier forma de violencia o amenaza.
• No normalizar el maltrato, ni físico ni psicológico.
• Acompañar a las víctimas, escuchar sin juzgar y orientarlas a buscar ayuda.
• Fortalecer la educación en valores, respeto y manejo de conflictos desde temprana edad.
• Exigir políticas públicas efectivas, con mayor protección y seguimiento a casos de riesgo.
Las instituciones también tienen un rol clave en garantizar respuestas rápidas, protección real a las víctimas y sanciones firmes a los agresores.
La violencia de género no es un hecho aislado. Es un problema estructural que sigue cobrando vidas y que requiere atención urgente, constante y coordinada para evitar que más mujeres se sumen a esta lista.










