Doha. – El gobierno de Catar activó la cláusula de “fuerza mayor” en contratos de su empresa estatal QatarEnergy, tras los recientes ataques iraníes contra el complejo energético de Ras Laffan, uno de los más importantes del mundo.
La medida impacta directamente a varios países socios, incluyendo China, Corea del Sur, Italia y Bélgica, y anticipa efectos prolongados en el suministro global de gas natural licuado.
Daños millonarios en infraestructuras clave
El ministro de Energía, Saad Sherida al-Kaabi, confirmó que los bombardeos causaron daños severos en instalaciones estratégicas.
Según estimaciones oficiales, las pérdidas podrían alcanzar unos 20,000 millones de dólares anuales, mientras que la recuperación total del complejo tomaría entre tres y cinco años.

Golpe a la producción energética
Los ataques afectaron directamente las líneas de producción 4 y 6 del complejo de Ras Laffan, operadas junto a ExxonMobil, fundamentales para el procesamiento y exportación de gas natural licuado.
También resultó impactada la planta Pearl GTL, operada por Shell, considerada una de las más grandes del mundo en tecnología de conversión de gas a combustibles líquidos.
Paralización parcial del sistema
Una de las unidades de Pearl GTL permanecerá fuera de servicio al menos un año, mientras continúan las evaluaciones técnicas, lo que agrava la reducción en la capacidad productiva del país.
Caída en exportaciones
Las primeras proyecciones reflejan una reducción significativa en la producción y exportación de hidrocarburos, incluyendo:
– 18.6 millones de barriles de condensados (24 %)
– 1.28 millones de toneladas de gas natural licuado (13 %)
– 0.59 millones de toneladas de nafta (6 %)
– 0.18 millones de toneladas de azufre (6 %)
– 309.5 millones de pies cúbicos de helio (14 %)
Impacto en el mercado global
El golpe a Catar, uno de los mayores exportadores de gas del mundo, genera preocupación en los mercados internacionales por posibles interrupciones en el suministro.
Analistas advierten que esta situación podría presionar los precios del gas y aumentar la volatilidad energética en medio del conflicto en la región.










