CNN —
Durante varias semanas, el Departamento de Justicia dejó disponibles en su portal oficial numerosas fotografías vinculadas a Jeffrey Epstein que debieron mantenerse ocultas, entre ellas imágenes con menores, datos personales de documentos oficiales y material íntimo, de acuerdo con una investigación reciente.
El análisis también identificó más de un centenar de fotos explícitas donde aparentemente aparecen jóvenes desnudas en una playa. Aunque algunas fueron retiradas posteriormente, permanecieron accesibles durante un tiempo considerable antes de ser reemplazadas por versiones con censura.
Para realizar la revisión se examinaron cerca de 100.000 imágenes publicadas como parte de los archivos del caso del fallecido financiero, acusado de abusar sexualmente de numerosas menores. El trabajo se llevó a cabo con apoyo de tecnología de inteligencia artificial capaz de detectar contenido sensible dentro de grandes bases de datos.
Estas fotografías formaban parte de millones de documentos, correos y videos liberados por el Gobierno. Los hallazgos se suman a otras fallas detectadas en el proceso de edición, como videos donde se observan rostros sin difuminar, documentos que identifican a víctimas, material donde aparece un agente encubierto del FBI y expedientes cuyo contenido confidencial podía recuperarse con facilidad.
Tras recibir consultas sobre el tema, las autoridades sustituyeron varias imágenes por versiones con información privada y rostros ocultos. Un portavoz indicó que el equipo trabaja de forma continua para atender inquietudes de las víctimas y asegurar que ningún material sensible permanezca público.
La legislación aprobada por el Congreso para divulgar los archivos permitía excluir material que mostrara abuso infantil o que vulnerara la privacidad personal. No obstante, funcionarios habían asegurado previamente que las publicaciones incluían amplias censuras y que solo se mantenía visible el rostro de Ghislaine Maxwell, colaboradora condenada de Epstein.
La nueva revisión detectó decenas de imágenes explícitas de jóvenes cuya edad no pudo determinarse, además de fotografías del propio Epstein con mujeres desnudas y otras selfies íntimas. También aparecieron fotos no sexuales de niños pequeños sin ningún tipo de protección visual, incluida una menor besándolo.
Especialistas consideran especialmente preocupante la exposición de menores. Varias de estas imágenes seguían visibles cuando se solicitaron explicaciones oficiales, aunque posteriormente fueron retiradas o editadas.
Asimismo, se encontraron fotografías de pasaportes y licencias de conducir de varias personas donde se apreciaban direcciones, fechas de nacimiento y otros datos identificables. Algunas pertenecían a personas cercanas al entorno de Epstein que no han sido acusadas de delitos. Muchas provenían de archivos adjuntos en correos electrónicos publicados sin una revisión exhaustiva.
El estudio también halló versiones distintas de una misma imagen con niveles diferentes de censura. Por ejemplo, una ocultaba el nombre de un paciente pero dejaba visible el medicamento, mientras otra hacía lo contrario. Situaciones similares ocurrieron con fotos de un bebé bañándose, donde una copia estaba sin editar y otra sí protegía su identidad.
Expertos señalaron que la herramienta tecnológica utilizada permitió detectar rápidamente contenido comprometedor que habría pasado desapercibido mediante búsquedas convencionales.
Organizaciones de apoyo a víctimas advirtieron que la difusión de este material puede provocar una nueva revictimización. Algunas sobrevivientes expresaron angustia ante la posibilidad de que las imágenes continúen circulando en internet, incluso después de haber sido retiradas de la página oficial.
El caso ha incrementado el escrutinio sobre el Departamento de Justicia desde que comenzaron a publicarse los archivos. El expresidente Donald Trump inicialmente se mostró reacio a la divulgación, pero terminó respaldándola tras la presión política. La ley exigía liberar los documentos en un plazo corto, lo que obligó a trabajar de forma acelerada a fiscales y agentes.
Funcionarios como la secretaria de Justicia Pam Bondi han recibido críticas de ambos partidos por los errores en la protección de información sensible y por la exposición de víctimas y terceros.
Juristas y exfuncionarios sostienen que la rapidez del proceso contribuyó a fallas graves en la revisión del material, lo que terminó comprometiendo la privacidad de personas involucradas. Según estos especialistas, las víctimas tienen derecho a protección y respeto, estándares que consideran no se cumplieron adecuadamente en esta publicación masiva.










