SANTO DOMINGO.– Los hermanos Antonio y Maribel Espaillat acudieron este viernes al Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, donde el juez Raymundo Mejía conocerá la solicitud presentada por su defensa para que se autorice la realización de un contra-peritaje técnico en las ruinas de la discoteca Jet Set.
El establecimiento colapsó el 8 de abril de 2025, dejando un saldo de 236 personas fallecidas y más de 180 heridas.
La petición fue interpuesta por el abogado Miguel Valerio, representante legal de los imputados, con el objetivo de que se les permita realizar su propio estudio técnico sobre los escombros del local.
Valerio explicó que los resultados del peritaje podrían ser incorporados como elemento probatorio dentro del expediente judicial, con el fin de contrastar los informes existentes y aportar mayor claridad sobre las causas del derrumbe, mientras el caso continúa en fase de investigación.
Actualmente, los hermanos Espaillat cumplen medidas de coerción que incluyen una garantía económica de RD$50 millones, presentación periódica ante las autoridades judiciales e impedimento de salida del país.
La tragedia cobró la vida de figuras vinculadas a los ámbitos artístico, social y empresarial, lo que amplificó el impacto nacional del suceso.
El derrumbe ocurrió durante una presentación del merenguero Rubby Pérez. Entre los fallecidos se encontraban personalidades de la vida pública dominicana, cuyas muertes generaron una ola de consternación, homenajes y mensajes de duelo en todo el país.
A lo largo de su historia, la República Dominicana ha enfrentado tragedias que han marcado profundamente su memoria colectiva, como el huracán David en 1979, el colapso de un edificio en La Vega en 2005 y la explosión de San Cristóbal en 2023.
El caso Jet Set se suma a esa dolorosa lista como uno de los episodios más devastadores, por su impacto humano, la magnitud de las pérdidas y el profundo duelo nacional que provocó.










